Simulación energética


La simulación de una instalación térmica consiste en estimar con cierta frecuencia temporal, normalmente cada hora, la potencia para proporcionar ciertos servicios.

Se trata de estimar el comportamiento térmico de las diferentes zonas que conforman el edificio y las prestaciones que están dando las máquinas en las condiciones de trabajo puntuales en cada instante de tiempo, con el fin de integrarlas durante el periodo de tiempo simulado.

Simulación energética.


La herramienta fundamental para conseguir el objetivo final. La ponemos a su servicio.


Despúes de muchos años de diseño, construcción y mantenimiento de todo tipo de instalaciones de climatización, llegamos a la conclusión de que necesitabamos herramientas potentes para una correcta evaluación de las distintas alternativas energéticas de las instalaciones en el diseño inicial o en los trabajos de rehabilitación.

Relación de la simulación con la eficiencia

La simulación de una instalación térmica consiste en estimar con cierta frecuencia temporal, normalmente cada hora, la potencia para proporcionar ciertos servicios.

El objetivo es conocer durante un periodo de tiempo dado una determinada característica energética o de regulación del sistema.

Se trata de estimar el comportamiento térmico de las diferentes zonas que conforman el edificio y las prestaciones que están dando las máquinas en las condiciones de trabajo puntuales en cada instante de tiempo, con el fin de integrarlas durante el periodo de tiempo simulado.

En principio los objetivos perseguidos pueden ser varios, el más evidente es quizás estimar los consumos de energía y la producción asociada de CO2 que conlleva, pero pueden abarcar otros muy diferentes, como analizar diferentes estrategias de control, analizar diferentes comportamientos de máquinas o sistemas de climatización, observar la evolución de temperaturas o humedades relativas en las diferentes zonas que conforman el edificio, etc. La simulación debe realizarse sobre un periodo anual (en general con pasos de tiempo horarios, aunque esto depende de la modelización realizada) y para todo tipo de instalaciones que consuman energía como calefacción, refrigeración, ACS e iluminación.

La demanda de cada una de las contribuciones es muy variable con el tiempo, y depende de las condiciones ambientales o zona climática, del tipo de edificio y sus características térmicas, y del uso y control que se establezca. Además hay que añadir el concepto de inercia térmica; es decir, la velocidad con la que cualquier variación de las condiciones ambientales, uso o control produce sobre las condiciones térmicas interiores de la zona y por tanto sobre su demanda. Esta inercia no es nunca despreciable y ello conlleva la necesidad de la simulación térmica para acercarnos de forma fiable a la demanda real; es decir, no es posible el uso de procedimientos estacionarios para establecer con rigor la demanda energética del edificio (sobre todo en el caso de refrigeración o cuando las condiciones ambientales oscilan sobre la temperatura de consigna de la instalación, como es el caso).

Los equipos varían sus prestaciones (rendimiento, EER, COP, potencia útil,...) con las condiciones ambientales y con la proporción de carga que compensan en un cierto instante sobre sus prestaciones nominales (carga parcial), por lo tanto, igualmente un procedimiento estacionario (en base a rendimientos estacionales) sólo produce una aproximación al valor del consumo real.

Calificación energética


El espíritu procedente de las Directivas europeas define la certificación energética como un mecanismo que tiene como función “Proporcionar una información objetiva sobre las características energéticas de los edificios a los compradores y usuarios, favoreciendo una mejor transferencia del mercado inmobiliario y fomentando las inversiones en ahorro energético.”

Edificio consumo de energía casi nulo


Es un edificio con un nivel de eficiencia energética muy alto, que se determinará de conformidad con el anexo I de la directiva 2010/31/UE. La cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida energía procedente de fuentes renovables producida in situ o en el entorno.

Auditoría energética


Lo que no se define no se puede medir. lo que no se mide , no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre. (Lord Kelvin)

Venticinco años de experiencia en el diseño, construcción y mantenimiento de instalaciones energéticas en edificios nos avalan para ofrecer un servicio de auditoría energética. Conocemos las instalaciones, sabemos qué medir, cómo medir, dónde medir y cuando medir.

Monitorización


No basta con la previsión calculada de la eficiencia energética. Es necesario comprobar los rendimientos reales de los equipos consumidores de energía, así como las características operacionales y funcionales determinadas por el usuario.

Es necesario medir, analizar y monitorizar continuamente para poder verificar que las acciones implementadas cumplen su objetivo.